sábado, 14 de marzo de 2015

jueves, 12 de marzo de 2015

En algunas ocasiones, una pequeñita parte de mí quiere coger mi iPhone, abrir whatsapp, buscar tu nombre entre mis contactos y poder escribirte:

"He pasado meses desde que volví a saber de ti. 
Y solo quería saber si te arrepientes. Sí, ya sabes, de cómo terminó. O a lo mejor deseas borrar de tu historial de romances todos los momentos que has vivido conmigo. Incluso puede que ya lo hayas hecho. No me sorprendería.
Pero dime, ¿no me echas de menos? ¿Ni un poco?¿Ni nuestras conversaciones a las tantas de la noche? ¿Mis besos? ¿Mi forma de mirarte como si fueses la obra de arte más bonita de mi vida? ¡Lo eras! Te lo prometo. Joder. Estar contigo era como estar colocada, ya sabes, la mente nublada, los ojos brillantes y las ganas de estar en tu cama a todas horas.
¿Cómo era posible que solo con que estuviese tumbado mirando fijamente el techo, tuvieses el poder de quitarme el puto aliento? Así de fácil. Sin decir una palabra, o mirarme o tocarme. 
Aunque quiera olvidarte y exorcizar tus fantasmas, a veces desearía estar entre tus brazos porque era el único sitio donde me sentía segura. Paz. Un paz que jamás sentí y no he vuelto a encontrar.
¿Por qué? Dime, ¿por qué tuviste que romper todo en un abrir y cerrar de ojos? ¿Y a mí? ¡¿También tuviste que romperme a mí, joder?! ¡Podrías habértelo ahorrado!
Y todavía aún hay momentos inesperados en los que me cuesta respirar profundamente. Sí, siempre es lo mismo: parpardeo un par de veces, miro hacia arriba y desaparecen las putas lágrimas.
Pero no debería ser así. No. Ese no era el trato. Joder. ¡Hubiese rechazado el plan si lo hubiese sabido! 
Recuerdo que me dijiste "Tengo miedo de que me rompas el corazón". Y me lo rompiste a mí. 
¡Qué yo te quería, maldita hijo de puta! 
Y lo peor fue saber que fui tu tiempo perdido. 
Que sí, que ya es tarde -aunque siempre lo fue -y te habrás follado a otras, y habrás barrido nuestros polvos debajo de la alfombra a dónde jamás volverás a mirar.
Pero yo te quise..."

Entonces recuerdo que borré tu historial de conversaciones, tu número de teléfono de mis contactos y tu nombre de mi puto corazón rehabilitado. 

domingo, 8 de marzo de 2015