sábado, 13 de diciembre de 2014

Últimas palabras

Me dijiste que era guapa.
Me dijiste que era una de las mejores personas que habías conocido.
Me dijiste que mi voz te calmaba.
Me dijiste que iríamos de viajes juntos.
Me dijiste que me necesitabas.
Me dijiste que era única.
Me dijiste que me querías como a nadie.
Me hiciste depender de ti.
Me hiciste quererte.
Y justo en el momento perfecto de mi vida, me rompiste el alma.

Dime, ¿qué había de cierto en esas palabras? 
¿Alguna vez quisiste algo de mí que no fuese sexo?¿Alguna vez te importe? ¿Por un segundo? ¿Alguna vez pensaste "No puedo hacerle esto"?
No.

Cada noche, cuando apago las luces de mi habitación y me meto debajo de las sábanas, me permito echarte de menos. Porque es cierto. 
Te echo tanto de menos, que si me llamases en este mismo instante diciéndome "Ven", me pondría mis tacones, me pintaría la boca de rojo fuego e iría en mi maldito coche en tu busca. 
¿Sabes lo que duele que no me eches de menos?
¿Sabes lo mucho que duele que mientras yo estoy aquí, con el corazón abierto deseando que este puto tormento acabe, tú estás bebiendo y riendo?
Jamás te harás una maldita idea de lo mucho que has significado para mí,

Creo que lo que más me duele, es reconocer que una persona de la que voy a acordarme toda la puta vida y que ha sido importante, ni siquiera se acordará de mí en unos meses. 

Yo te miraba como si fueses el mismísimo sol.
 Pero ha resultado que eras el maldita agujero negro que me absorbería y me dejaría vacía.

Sería injusto no darte las gracias por todos los momentos. Por hacerme sentir querida -aunque todo fuese mentira-, por abrazarme, por acariciarme la espalda mientras estábamos tumbados en esa cama que echaré de menos, por hacerme reír,por defenderme, por hacerme sentir necesitada, por hacerme feliz por un periodo de tiempo, Gracias por haberme hecho hacer cosas por primera vez.
Echaré de menos tu espíritu joven y libre.

Pero ya me he acostumbrado a estar sin ti. No te mereces mis lágrimas. Mi amor. Mi dolor.  No te mereces ni un segundo de mi vida. Y poco a poco, estás desapareciendo. 
He comprendido que para borrarte completamente de mi vida, tengo que dejar de escribirte textos que jamás vas a leer. 
Así que aquí, en estas últimas palabras, te digo lo mucho que te quiero y te odio, maldito hijo de puta.

1 comentario:

  1. Alba me encanta! nunca había visto tu blog y vaya. Que precioso todo.
    Espero verte alguna vez por el mío,
    Daniela <3

    ResponderEliminar