lunes, 7 de julio de 2014

“Ella se merece algo mejor”, dices.
"Yo digo: ¡Eres un maldito cobarde! Lo que se merece es una persona real con la que pueda conectar. Ella te merece a ti, o a mi o al mundo entero. Ella se merece alguien dolorosamente real y honesto. Ella se merece un humano que la persiga y la ame y, tal vez, destruirla emocionalmente, pero ella se merece todo eso también.
Ella no se merece un cuento de hadas azucarado de nadie. Ella se merece flotar libremente, contigo, conmigo o con el resto del mundo. Ella merece explotar el significado de la palabra “intimidad” con alguien a su lado al que le importe lo que le pase. Ella se merece eso, joder.

Así que ten valor y quédate con ella o déjala en paz pero no te atrevas a “venderle” tu propia “insuficiencia” como una mentira que, una vez más, te las arreglas para consolar tu conciencia y, finalmente, llegar a sentir que la quieres porque la estás dejando marcharse. Porque, cariño, eso es mentira. Eso es solo una pequeña mentira de creación propia que está detrás de una mentira mucho más grande; no está bien escondida dentro de ti, jodido idiota."