sábado, 27 de diciembre de 2014

Él era mi jodido cigarro,
                 sabía que era tóxico.
                              Pero no me importaba lo más mínimo.
                                            Me encantaba el sabor en mi boca.

martes, 23 de diciembre de 2014

Pero no te echo de menos.



"Me siento como un crío con una enorme pataleta interior.
Enciendo la televisión, apuro un cigarro, agarro cualquier cerveza y destrozo entre mis manos la lata.
Qué tontería, como si así pudiese comprimir la nostalgia, minimizar el recuerdo...

A los minutos se me pasa pero siempre queda esa sensación tonta, ese pensamiento cruzado de pensar que a fin de cuentas, no se fue de todas partes...

Pongo la mano sobre el pecho y en fin, ya me entiendes, pienso;
"sigue aquí, sigue aquí...".

sábado, 13 de diciembre de 2014

Últimas palabras

Me dijiste que era guapa.
Me dijiste que era una de las mejores personas que habías conocido.
Me dijiste que mi voz te calmaba.
Me dijiste que iríamos de viajes juntos.
Me dijiste que me necesitabas.
Me dijiste que era única.
Me dijiste que me querías como a nadie.
Me hiciste depender de ti.
Me hiciste quererte.
Y justo en el momento perfecto de mi vida, me rompiste el alma.

Dime, ¿qué había de cierto en esas palabras? 
¿Alguna vez quisiste algo de mí que no fuese sexo?¿Alguna vez te importe? ¿Por un segundo? ¿Alguna vez pensaste "No puedo hacerle esto"?
No.

Cada noche, cuando apago las luces de mi habitación y me meto debajo de las sábanas, me permito echarte de menos. Porque es cierto. 
Te echo tanto de menos, que si me llamases en este mismo instante diciéndome "Ven", me pondría mis tacones, me pintaría la boca de rojo fuego e iría en mi maldito coche en tu busca. 
¿Sabes lo que duele que no me eches de menos?
¿Sabes lo mucho que duele que mientras yo estoy aquí, con el corazón abierto deseando que este puto tormento acabe, tú estás bebiendo y riendo?
Jamás te harás una maldita idea de lo mucho que has significado para mí,

Creo que lo que más me duele, es reconocer que una persona de la que voy a acordarme toda la puta vida y que ha sido importante, ni siquiera se acordará de mí en unos meses. 

Yo te miraba como si fueses el mismísimo sol.
 Pero ha resultado que eras el maldita agujero negro que me absorbería y me dejaría vacía.

Sería injusto no darte las gracias por todos los momentos. Por hacerme sentir querida -aunque todo fuese mentira-, por abrazarme, por acariciarme la espalda mientras estábamos tumbados en esa cama que echaré de menos, por hacerme reír,por defenderme, por hacerme sentir necesitada, por hacerme feliz por un periodo de tiempo, Gracias por haberme hecho hacer cosas por primera vez.
Echaré de menos tu espíritu joven y libre.

Pero ya me he acostumbrado a estar sin ti. No te mereces mis lágrimas. Mi amor. Mi dolor.  No te mereces ni un segundo de mi vida. Y poco a poco, estás desapareciendo. 
He comprendido que para borrarte completamente de mi vida, tengo que dejar de escribirte textos que jamás vas a leer. 
Así que aquí, en estas últimas palabras, te digo lo mucho que te quiero y te odio, maldito hijo de puta.

Día 7.

Has vuelto a hablarme. 
Has vuelto a traer todos los recuerdos.
Has vuelto a romper la armadura que tenía.

He vuelto a llorar. 

Pero como la chica fuerte que soy, 
he sobrevivido a tu breve vuelta.

Mírame, puedo contigo. 
Estoy preparada para esto y más.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Día 5

Me he dado cuenta de que estoy perdiendo un tiempo en ti que no te mereces.
Se acabó.
Te estoy borrando de mi cabeza. Estoy borrando todos los recuerdos.
Hay momentos en los que todo lo que hemos vivido aparecen como una granada y dejan destrozos, 
pero sanan rápido.
Te estoy diciendo adiós. 
Espero que me eches de menos.
Yo intentaré no hacerlo. 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Día 4

Hoy no he llorado.
E incluso he reído.
Parece que las cosas van avanzando.
Todavía tengo una presión en el pecho y los pulmones,
aunque ya no lloro.
Te voy a echar de menos,
pero no te lo mereces. 
No te mereces mi perdón.

Mi abuela ha venido y me ha obligado a comer. Poco, pero he comido.
Las cosas van mejorando.
Espero no volver a recaer.

martes, 9 de diciembre de 2014

Día 3

Hoy he salido de la cama. Tenía que ir a la universidad. 
He evitado pensar en ti, pero cuando ha llegado el tren, todo se ha ido a la mierda.
Ahí te conocí.
Mi cuerpo empezó a doler.
En los 17 minutos del trayecto solo he mirado un punto fijo del suelo desgastado.
No quiero pensar en ti.
Pero cómo ya sabes, ese tren pasa por tu casa. 
Me senté de espaldas a la ventana para no verla y evitar que los momentos que he vivido dentro de ella aparezcan.
Pero ha sido imposible.
Aunque no haya visto con mis ojos la fachada de tu casa, mi cuerpo lo ha sentido.
El muro que había construido esa misma mañana al levantarme, había sido destruido. 
Sentía como si alguien estuviera apretándome con fuerza los pulmones. 
No lloré. Había gente a mi alrededor.
Los recuerdos han estado atormentándome toda la mañana hasta llegar a mi casa.
He vuelto a mi cama. He vuelto a mi rutina.
Llorar. Dormir.
Dormir. Llorar.
Llorar. Dormir.
Dormir. Llorar.
Llorar. Dormir.
Dormir. Llorar.

Lloro por tus putos recuerdos. Duermo para evitar llorar. Me despierto y no te veo. Vuelvo a llorar. Duermo para no llorar. 
Y se repite el ciclo.
No como. No salgo. No hablo. No río.

Ojalá pase pronto. Ojalá no te hubiera conocido.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Día 1.

Hoy es el primer día que estoy sin ti.
Y una bomba con tu nombre ha explotado dentro de mí.
Solo quedan pedazos, restos, escombros.
No ha quedado nada en pie.


Te has ido definitivamente. 
Y el apocalipsis ha llegado a mi vida para quedarse por un tiempo.


domingo, 30 de noviembre de 2014

Son casi las 2 de la mañana.
Y no paro de dar vueltas en la cama. 
Tengo tu maldito rostro incrustado en mi cráneo y no quiere marcharse como tú lo estás haciendo. Desearía que tus recuerdos se esfumasen tan rápido como tú lo haces en mi vida.
Pero son casi las 2 de la mañana y tus caricias siguen tatuadas en mi mente.
Y no paro de echarte de menos y de buscar una explicación a tu ausencia cada vez más marcada. ¿Acaso no necesitas de mis besos en el pecho como yo que recorras mi espalda con la yema de tus dedos?
Hagamos un trato. No me beses si quieres, no me acaricies, no me abraces, no te rías conmigo, no me mires, pero permítete a mí hacerlo. Déjame mirarte, estudiarte mientras duermes, mientras estás fumándote ese cigarro matutino al lado de la ventana. Permítete verte. Eres arte al que me he vuelto adicta en un abrir y cerrar de ojo y necesito de él para sentirme libre.

A veces, maldigo ese viernes de verano en que me llamaste por primera vez. Ahí empezó todo. Y desde ese misma día, sabía que todo iba a ser distinto. Desde ese mismo instante sabía que cuando te fueses -porque sabía que te irías -me iba a doler el alma. 
Sigo buscando los motivos por los que me estás abandonando.
No sé si han sido mis te quiero. Quizá te viste demasiado presionado, pero tú mismo me lo dijiste esa noche cuando me llamaste con copas de más y me confesaste que tenías miedo a que te rompiese el corazón. En ese momento, deseé poder estar a tu lado, abrazarte y poder decirte que eras tú el que me iba a romper el corazón. Confieso que a veces también te odio (a veces, solo cuando tengo un par de copas de más o cuando haces como que no existiera). Odio que me hayas ilusionado, que me hayas cambiado, que hayas hecho un desastre de mi vida, que me hagas quererte, que seas irresistible, que me llames borracho y me digas las mil maravillas y cuando te veo no suspires nada que mis oídos quieran escuchar, que me hagas creer que estás jugando conmigo.

No sé si han sido mis inseguridades. Vivo con miedo de que encuentres a alguien mejor. Qué tenga mejor cuerpo para poder tener orgasmos con ella (ambos sabemos que no es muy difícil encontrarlo), qué te haga reír de una forma distinta a la mía, qué sea tu musa. Sabes que yo no soy tu chica ideal.
Porque no lo soy. No soy la chica que has presentado a tus amigos. No soy la chica de la que hablas.No soy la chica de la que te sientes orgullosa. Sé que no somos nada, pero tenemos un no sé qué que merece ser compartido con tus cercanos. 

Aunque al fin y al cabo, soy un desastre de persona. 
Un puto desastre.
Una puta cría sentimentalmente inestable.
Una jodida chica que te adora con todo su ser y que si le dices ahora mismo que fuese contigo, se metería en problemas solo por estar a tu lado.
Una maldita opción que sé que no vas a escoger.

Y no deberías escogerme. 
Voy a traer caos a tu vida. Mis demonios parecen que están ocultos pero están ahí, esperando cualquier momento para salir. Voy a ponerte de los nervios. Voy a hacerte sentir confuso. Voy a quererte como nadie te ha querido. 


Pero en definitiva, han pasado 10 minutos de las dos de la mañana y yo estoy dando vueltas en la cama  pensando en ti y en tu jodida forma de alegrarme la vida y a la vez destruirmela y
tú, 
seguramente, 
estás dormido.

sábado, 29 de noviembre de 2014

"Son las 3:48 de la noche y te echo de menos como hice la semana pasada a las 14:15 de la tarde cuando recordé la última vez que me dijiste que me querías. Son las 3:48 y debería estar durmiendo pero todo en lo que puedo pensar es en cómo sonreías cuando te decía que eras guapo y la forma en que me abrazabas y la forma en que me decías que yo iba a ser única.
Pero supongo que las cosas cambian y la gente sigue adelante.
Y tú ahora estarás bebiendo con tus amigos sin acordarte de mí y yo estoy aquí tumbada pensando en ti."

jueves, 13 de noviembre de 2014

<<Le prometí a mi madre que nunca estaría liada con las drogas.

           Pero esa promesa se rompió en el segundo en que te vi reír.>>

lunes, 10 de noviembre de 2014

He vuelto a caer.
He vuelto a ti.

Seguramente sea el mayor error de mi vida y vuelvas a romperme el corazón.

Pero ni tú sabes el poder que tienes sobre mí. Y me asusta. Mucho. Demasiado. 
Yo soy globo y tú eres la chincheta. Un pequeño movimiento en falso, y explotaré.

Tú decides.

Pero mientras, disfruto del calor de tu piel, de las noches sin dormir pensando en ti y en mis ganas locas de volverte a ver, Me he vuelto adicta a ti y no quiero ningún remedio. Quiero que me suden las manos al saber que te voy a ver. Que me beses hasta que no me sienta la boca. 
Abrázame por las noches y te prometo que te daré todo de mí. Me encanta cuando lo haces. Me encanta ver cómo duermes. Eres arte. Quiero tatuarte en mi piel.
Di que me quieres, como yo te quiero a ti.

Con una mirada, eres capaz de erizar toda mi piel.
¿Sabes lo terrible que es eso? 
¿Sabes lo mucho que adoro que lo hagas?

Eres es una maldita locura. Esto es mi suicidio. Pero Dios sabe cómo me encanta(s). 

No soy tuya, pero tienes todo de mí.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Para mi rompecorazones:

Fuiste y eres magia.

Apareciste de repente. De la nada. Mi vida era luz, pero le faltaba color.
Llegaste y rompiste todos mis esquemas, y al final, también a mí.
Desde el primer momento en que te vi, sabía que ibas a ser el mayor error, una estupidez, mi suicidio personalizado, pero quería saber que se sentía el querer morir por alguien.
Y he muerto -y estoy muriendo - por ti.

Elegiste a la chica tonta, buena y enamoradiza para quemarla con tu piel y amargas palabras que quería escuchar.
Nunca has sido mio. Pero yo sí he sido tuya. 
Te he dado todo lo que he sido, porque no, ya no soy yo.
Has cambiado a esta chica tonta convirtiéndola en alguien despreciable. Me has hecho ser una persona que jamás pensaba que iba a ser. 
Me prometiste que no iba a derramar lágrimas por ti. 
Me prometiste que no me romperías el corazón.
Y aquí estoy, preguntándome qué voy a hacer para poder respirar profundamente sin volver a quebrarme. 
Tus te quieros, tus caricias, tus besos han sido el mayor engaño de mi vida. Pero Dios sabe, que haría cualquier cosa para volver a repetirlo. Para que me abraces por las noches, oler tu piel y besarla o simplemente observarte mientras duermes.
Dios, cómo te voy a echar de menos, hijo de puta.

Me has roto el corazón. Me has hecho pedazos. No sé que voy a hacer para dejar de sentirme como me siento. Humillada, traicionada, enamorada.


¿Pero sabes que es lo peor, rompecorazones? Que si pudiese volver atrás, volvería a entregarte mi sentencia de muerte a tu nombre. 

lunes, 15 de septiembre de 2014

"Si hubiese bebido
por cada vez que me ha importado algo,
sería un hijo de puta sobrio,

pero,

si hubiese bebido,
por cada cosa que me ha importado sobre ti,
estaría intoxicado toda mi vida.

Bebería hasta morir.

Esto es lo que pasa contigo.

Me metería una jodida bala en el cráneo,
si con eso pudiese tenerte."

lunes, 7 de julio de 2014

“Ella se merece algo mejor”, dices.
"Yo digo: ¡Eres un maldito cobarde! Lo que se merece es una persona real con la que pueda conectar. Ella te merece a ti, o a mi o al mundo entero. Ella se merece alguien dolorosamente real y honesto. Ella se merece un humano que la persiga y la ame y, tal vez, destruirla emocionalmente, pero ella se merece todo eso también.
Ella no se merece un cuento de hadas azucarado de nadie. Ella se merece flotar libremente, contigo, conmigo o con el resto del mundo. Ella merece explotar el significado de la palabra “intimidad” con alguien a su lado al que le importe lo que le pase. Ella se merece eso, joder.

Así que ten valor y quédate con ella o déjala en paz pero no te atrevas a “venderle” tu propia “insuficiencia” como una mentira que, una vez más, te las arreglas para consolar tu conciencia y, finalmente, llegar a sentir que la quieres porque la estás dejando marcharse. Porque, cariño, eso es mentira. Eso es solo una pequeña mentira de creación propia que está detrás de una mentira mucho más grande; no está bien escondida dentro de ti, jodido idiota."

jueves, 19 de junio de 2014

Realmente espero que encuentres a alguien genial con el que puedas tener sexo y toda esa mierda, pero también con el que puedas hablar de política y evolución, con el que puedas debatir aunque sea de madrugada. Alguien que no viva por y para las fiestas, pero al que puedas apretarle el culo en medio de la multitud sin que se moleste. Una persona que te busqué entre las sabanas a las 3 de la mañana solo para abrazarte. Te mereces a un chico que te abrace y te besé el cuello mientras lloras, que se pase las horas de la noche contando tus lunares y buscándoles formas en la piel.
No necesitas al chico perfecto, solo una persona que encaje con tu desorden emocional. Quizá que esté igual en pedazos como tú, para que vuestros demonios se entiendan. No necesitas ser salvada porque tú misma lo haces, pero necesitas a una persona que te esté en la meta para verte ganar.


Espero y deseo, que encuentres a una persona que te quiera como nadie lo ha hecho, cariño.

sábado, 24 de mayo de 2014

No soy lo que buscas, cariño.
No lo soy y lo sabes.

Tú no quieres a una chica frágil que podría pasar de ser la más feliz a romper a llorar. No quieres a una chica a la que le gusta emborracharse y fumar hasta olvidar todos sus problemas que le rondan. Me aguantas unos instantes, pero al rato acabas gritándome o haciendo bromas que ambos sabemos que son verdad.
No soy lo que quieres.
Tú no quieres a una chica desorganizada con miedo a qué pasará, sin planes de futuro. No quieres a esa chica que no le da miedo hacer lo que quiera, qué te haga avergonzarte por unos instantes a la que le incriminas todas sus acciones.
A veces hablo mucho o simplemente callo para no decir todo lo que me gustaría gritarte.
No, cariño, no quieres a una chica sensible que llore porque su personaje favorito de esa seria que tanto le gusta muera. Odias y odiarás mi piel pálida, mis kilos de más, mi tartamudez, mis llantos, mis ganas de estar todas las horas enganchada a tu boca.

Porque cielo, tú no quieres a una chica como yo.
Pero yo sí quiero a una persona como tú.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Perdón si te mentí cuando me preguntabas si estaba bien.
Perdón por abandonarte pero no sé comportarme con las personas cuando estoy triste o algo ronda mi cabeza. Me vuelvo completamente vacía.
Perdón si no respondí tus mensajes o contesté a tus llamadas. Nunca quise distanciarme de ti. Seguramente buscarás una razón. Pero la razón es que no sé como mierda respirar sin sentirme avergonzada conmigo misma y una parte de mi piensa que lo mejor para ti sería que yo saliese de tu vida.
Perdón si alguna vez te hice daño abandonándote en las noches en las que más necesitabas mi compañía. Soy un desastre.
Pero sobre todo perdón por autodestruirme y hacer que vieras como yo me rompía a pedacitos. Nunca he sido una persona estable pero no debí dejar que vieras mis fracasos.
Perdón por romperme.

Yo solo... lo siento.

martes, 4 de febrero de 2014

"— Es más que una locura. No creo que exista una palabra para eso.

— De hecho, hay una palabra para eso. Es "amor". Estoy enamorado de ella, ¿vale? Si te refieres a la palabra que significa preocuparse por alguien más allá de todo lo racional y querer que tenga todo lo que desea, sin importar cuánto te destruya, ¡esa palabra es amor! Y cuando amas a alguien, no dejas de hacerlo simplemente, nunca. Incluso cuando los demás te miran con pena o te digan loco. Incluso entonces. ¡Especialmente entonces! Simplemente, ¡no te rindes! Porque si te rindes...Si fuera tan simple seguir el consejo de los demás y superarlo y encontrar a alguien más, entonces no sería amor. Eso sería una cosa desechable por la que no vale la pena pelear. Pero yo...esto no es eso."

miércoles, 22 de enero de 2014

Ella no es perfecta. No lo es.
Pero cuando une los lunares de mi cuerpo con la yema de sus dedos, cuando acaricia mi cuello lentamente con sus labios, cuando se sonroja y se cubre su rostro con el pelo, cuando una pequeña arruga se forma entre sus cejas al enfadarse, cuando se ríe sin parar por cosas que no debería, cuando se muerde el labio para evitar llorar, cuando acaricia mi pelo hasta quedarme dormido, cuando salta porque su canción favorita suena en la radio, cuando suelta demasiados tacos, cuando se queja de sus curvas, cuando yace a mi lado dormida;
me parece la persona más perfecta del universo.

lunes, 13 de enero de 2014

No soy una persona fácil. Lo sé. Probablemente no intentaré ponértelo fácil. Voy a ser muy difícil veces. Puede parecer, a veces, qué no te quiero, qué no me gustas, pero no es así. Voy a ser un reto porque no soy el tipo de personas que está rodeada de gente. No soy la persona que se pone al día con mierda. No te voy a decir simpáticos comentarios. Cuando digo algo, lo digo en serio. Si la gente es gilipollas conmigo, les echo de mi vida. Soy molesta, graciosa y la mayor idiota del mundo. Te haré gritar y golpear paredes. Te arruinaré el día y lo arreglaré en el último minuto. Te volveré loco y, a veces, odiarás que sea valiente. Pero a pesar de todo, te juro que tengo un lado bueno. Lo tengo. Tengo un gran corazón. Siempre estaré cuando me necesites. Incluso si mi vida es un desastre, intentaré desenredar tus problemas escuchándote y queriéndote. No dejaré de preocuparme por ti, ni siquera si me rechazas.

jueves, 2 de enero de 2014

"Dime:
¿Te sientes avergonzado de estar en tu propia piel?
¿Asustado de ser tú mismo?
¿Escondes las cicatrices que te definen o determinas tu autoestima con un número bajo?
¿Alguna vez te has sentido tan solo que crees que nadie entenderá los sentimientos con los que te obsesionas diariamente y te hacen vivir una pesadilla?

Te diré una cosa.
Las cosas pueden cambiar.
Lo malo puede convertirse en lo bueno y pronto estarás bien."