martes, 4 de junio de 2013

Querida yo:

Te escribo para explicarte como ha sido tu vida. 
Creo que has estado viviendo en una montaña rusa que solo caía en picado hasta el vacío. Mi simple niña. Porque sí, mírate, eres un cría inocente.

¿Recuerdas cuando llegaste aquí? Estabas muy asustada. Tenías miedo de no encajar. Y fíjate. Tenías razón. Eres pequeña y no prestabas demasiado atención a todas esas miradas llena de odio.
Pero creciste. 
Empezaste a encerrarte en tu propio mundo oscuro y solitario. Querías huir, alejarte. Pero eras una simple chiquilla. Tu caos interior empezó a aparecer. Perdonabas a tus demonios. ¡Qué ingenua eras!
Pero todo tenía un límite. Solo escuchabas risas, insultos. Tú ya no eras tú. Dicen que el dolor cambia a las personas.
Te odiabas.
Te odiabas.
Odiabas — y odias — tu reflejo.
Querías sentirte amada, pero solo recibías odio.
Tú pobre niña insensata empezaste a cortarte la piel de tus delicadas muñecas, la piel de tus piernas y la piel de tu vientre.
Y ahí estabas, rodeada de gente mirándo tus intentos de acabar con todo y no te ayudaban. Gritabas con la mirada auxilio, pero nada decía nada.
Tu caos interior te había consumido y eras una alma errante por la vida.

Y entonces, te enamoraste por primera vez.
Y lo mejor de todo, ¡Creías que él también lo hacia!
El amor que sentías empezó a estabilizarte, Te convertiste en "persona". Te despediste de todo el mal que sentías. Te sentías la chica más feliz del mundo. Hubieses dado la vida por él.
Pensabas que iba a ser para siempre.
Y te equivocaste.

Acabó. Y volviste a ser una chica sin vida.
Todo volvió y a niveles extremos.
Volviste a herir tu pobre piel. No querías estar aquí. Jo. Qué mal lo pasaste, nena. Dejaste entrar el dolor y no hiciste nada para evitarlo. Pensaste que 'el amor' era una mentira, que te habían engañado. Que solo eras un nombre más en una infinita lista. No sabemos si es real, pero así lo sentiste siempre. No quería saber nada del amor.

Y sin esperarlo, llegó un cambio.
Un chico llegó a tu vida. Te curó las heridas de tu piel a besos. Sin previo aviso, empezaste a enamorarte. Le necesitabas y le necesitas. Era la mejor droga para ti. Tenías miedo porque él era demasiado perfecto para ti. Pero tengo que decirte algo, querida yo, él será tu destino. Cambiará tu entorno, tu vida. Le verás andar hacia ti y te sentirás la persona más segura y querida de este mundo. Te trataré como nadie. Compartirás todos tus miedos, secretos, tu vida entera con él. Te hará reír cuando estés llorando por tus inseguridades. Te dirá que no tienes que cambiar, que eres preciosa tal y como eres. ¡Y TE LO IRÁS CREYENDO POCO A POCO! Aprenderás que la vida es magnifica si la compartes con él. Te dará todo el amor que jamás pensarás que recibirías. Y sobre todo, te amará.


Y esta ha sido tu vida. No ha sido una vida ejemplar. Pero te sientes orgullosa de ella. Volverías a repetir cada momento si con eso consiguieras llegar a lo que has llegado a ser. No te has rendido, te has convertido en mejor persona y te quiero. Te quiero como eres. Hay cosas que tenemos que arreglar pero somos fuerte. Podemos con todo.
Ahora tenemos que controlar nuestro caos interior. Ha desaparecido, pero nunca sabe cuando puede volver.

Gracias por esta vida.

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