domingo, 27 de enero de 2013


¿Sabes cuando has perdido algo -como tu camiseta favorita o un juego de llaves - y después de un tiempo buscando, te encuentras con algo que una vez se perdió, pero que te habías olvidado desde hace mucho tiempo de él?
Fuera lo que fuese, decidiste dejar de buscar, tal vez porque ya no era necesario reemplazarlo por uno nuevo o encontrarte algo mejor. Es casi como si nunca hubiera existido en primer lugar -hasta ese momento de descubrimiento, un destello de reconocimiento.

Todo el mundo tiene uno- un inventario de lo perdido esperando a ser encontrado. Anhelo de ser reconocido por el valor que una vez tuviste en su vida.

Creo que este es mi lugar, entre todas sus otras cosas perdidas. Una nota arrugada de la parte inferior de un cajón o fotografía antigua presionada entre las páginas de un libro. Espero que algún día me encuentres y recuerdes lo que alguna vez signifiqué para ti.


-Lang Leav.